Saints Timothy and Titus, whose combined feastday we celebrate today, were disciples and associates of Saint Paul the Apostle. They seem to have attended the Council of Jerusalem with him. Saint Timothy represented Saint Paul to various communities and, according to tradition, was eventually placed in charge of the Church at Ephesus, as Bishop. Saint Titus was asked to organize the Church in Crete. Both are honored as the leaders to whom pastoral letters of the New Testament are addressed.
As Saint Paul needed Saints Timothy and Titus, and Jesus needed many workers (Luke 10, 1-9), we need each other’s witness – if the gift that God gave us in Baptism is to be fanned into a living flame that will burn brightly now and endure forever. Let us ask the Lord today to increase our faith so that we can support one another in living the Gospel by the living out of our Baptismal calling.
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Hoy celebramos la fiesta de dos asociados cercanos al Apóstol San Pablo, quien los puso al cuidado de comunidades cristianas y les escribió cartas para decirles lo que se espera de líderes de tales comunidades, especialmente de cómo deben ser siervos, servidores, y modelos del pueblo a ellos encomendado.
Todos los Santos, especialmente Santos Timoteo y Tito, nos invitan a examinar nuestro corazón con humildad, a no endurecernos ante la corrección de Dios, y a reconocer la acción del Espíritu en la Iglesia, en los sacramentos, y en la conversión personal. Mientras haya apertura, aunque sea mínima, la misericordia de Dios sigue siendo infinita. Lo sintió Pablo y los sintieron sus colaboradores, Santos Timoteo y Tito.
Ésta es una gran parte de la buena noticia: el corazón humilde, aunque sea débil, siempre tiene la puerta abierta al perdón de Dios. Por intercesión de los Santos, pidamos hoy la gracia de no endurecer el corazón, de dejarnos guiar por el Espíritu Santo, y de confiar siempre en la misericordia infinita de Dios.